El cribado neonatal permite el diagnóstico precoz de enfermedades que algunos bebés pueden padecer desde su nacimiento, aunque no tengan síntomas, y que, si no se detectaran, comprometerían la vida y/o el desarrollo intelectual de las personas afectadas, con un alto coste social y psicológico para la persona, la familia y la sociedad.
¿Es obligatoria?
Aunque esta prueba no es obligatoria, es muy recomendable realizarla, siendo volunataria y gratuita para todos los niños y niñas recién nacidos. Forma parte del Programa de Cribado Neonatal de Enfermedades Endocrino-Metabólicas, organizado por el Servicio de Salud desde 1980.
¿En qué consiste la prueba?
Consiste en un pinchazo en el talón del bebé, realizado por personal sanitario, para obtener unas gotas de sangre con las que se impregna un papel absorbente homologado. Esta muestra se envía a analizar al laboratorio de cribado ubicado en el Servicio de Bioquímica Clínica del Hospital. Junto con la muestra se recogen los datos del bebé y de la madre, incluyendo la dirección y el teléfono de contacto que la familia facilite en ese momento. Esta información de contacto debe permitir localizar a la familia si fuera necesario recabar información adicional o repetir las pruebas si fuera necesario. Además se enviará un informe final por correo postal al domicilio facilitado.
¿Cuándo y dónde se hace?
La muestra de sangre se recoge a partir de las 48 horas de vida del bebé,, en el centro sanitario (público o privado) donde haya nacido. En general, bastará con una única muestra.