La prueba del talón es muy fiable. Aun así, es importante saber que por sí sola no proporciona el diagnóstico definitivo, sino que detecta a los niños y niñas que tienen más probabilidades de haber nacido con alguna de esas enfermedades. Es decir tener la prueba positiva no quiere decir que el bebé tenga la enfermedad, sino que habría que realizar otros estudios complementarios, para confirmarla o descartarla definitivamente. Eso significa que en algunos bebés con la prueba positiva, cuando se completen los estudios, se descartará la enfermedad (es lo que se conoce como “falsos positivos”). Aunque es muy improbable, también podría haber algún caso en el que la enfermedad no sea detectada por la prueba (“falsos negativos”).
¿Cuándo se necesita repetir la prueba?
A veces puede necesitarse una nueva muestra, bien porque la primera no tenía suficiente sangre, bien porque el papel no se impregnó adecuadamente, o bien porque la interpretación de los resultados plantea dudas. En estos casos, un profesional contactará con la familia en el teléfono que hayan facilitado, para indicarles el procedimiento a seguir. En general, la nueva muestra se tomará en el hospital de referencia del bebé.